Existen hoteles, restaurantes, bares, clubes sociales o culturales, grilles, discotecas, cafeterías y similares que no cumplen con la obligación de informar a los consumidores sobre el carácter voluntario de la propina, mediante avisos visibles fijados en su entrada, así como tampoco lo indican en sus cartas, menús y listas de precios, no preguntan al cliente antes de expedir la factura si autoriza incluir el valor de la gratificación. Además incurren en la infracción grave de expedir documentos como pre-facturas o pre-cuentas, lo cual está prohibido.
Como Concejal de Bogotá, es mi deber protestar por este atropello, que se está cometiendo contra la ciudadanía, es claro que la propina es voluntaria y que debe ser entregada a las personas que nos prestan directamente el servicio. Si no se garantiza su buen uso sería mejor no darla.
Por lo anterior el Concejal invita a los ciudadanos a adelantar una campaña que difunda el contenido de la citada Circular 002 de 2012 y que además motive a informar a la Superintendencia de Industria y comercio sobre las anomalías que se están cometiendo. Pongo también a disposición las páginas www.marcofidelramirez.com o el email info@marcofidelramirez.com para recepcionar denuncias y realizar el seguimiento correspondiente.

H. Concejal de Bogotá
Partido Opción Ciudadana






