Esta advertencia nace del rumor de que el señor Pedro Alfonso López, quien representa al Circo de los Hermanos Gasca, estaría solicitando al IDRD y a la Secretaría de Gobierno una prórroga del contrato de aprovechamiento del predio de la diagonal 57 con carrera 30, vigente hasta el 3 de marzo de 2013.
Según Sáenz, “además de este riesgo, sabemos de una visita al circo de los Hermanos Gasca efectuada por funcionarios de la Secretaría de Gobierno el 29 de enero de este año, cuyo informe, elaborado sin ningún rigor técnico ni científico, prácticamente celebra la actividad del circo con animales”.
Habiendo denunciado en su momento que el IDRD prestó al circo de los Hermanos Gasca un predio de propiedad del Distrito y que la Secretaría de Gobierno autorizó el espectáculo, a pesar de la clara disposición del Plan de Desarrollo que ordena “eliminar toda forma de exhibición de animales en espectáculos circenses”, Sáenz hizo un llamado de urgencia al Alcalde Gustavo Petro para que el desconocimiento y el miedo jurídico de sus funcionarios no prevalezcan sobre las decisiones de Gobierno.
El concejal también informó de la posibilidad de que el Circo Las Vegas, cuyo espectáculo incluye varios animales, hoy esté operando en Bogotá sin autorización de la Secretaria de Gobierno. “Ésta sola falencia administrativa bastaría para sacar inmediatamente al circo de la ciudad”, advirtió Sáenz, quien no pasó por alto el hecho de que, una vez más, se haya instalado un circo con animales en un predio del Distrito, esta vez del IDU (junto al Portal de la 80).
El concejal aclaró que el Gobierno Distrital es autónomo en sus decisiones de política pública y que no permitir el ingreso a Bogotá de espectáculos con animales obedece al principio innegociable del respeto a la vida y al cumplimiento de un mandato popular.
"La decisión del Gobierno de no autorizar espectáculos de circo con animales no vulnera el derecho al trabajo, como han querido hacerlo ver empresarios circenses y los funcionarios de la Secretaría de Gobierno que avalaron el espectáculo; antes bien, se quiere fomentar la profesionalización del talento humano, tal como ya lo están haciendo circos como el Muro de Espuma en Bogotá”, aclaró Sáenz.






