Se evidencia la necesidad de fortalecer la comunicación, el diálogo y ante todo el creer en las historias, vivencias, temores y preocupaciones de nuestros hijos. Entender que están a riesgos, amenazas, competencias y presiones de distintos niveles. Tener hijos es una de las responsabilidades que más compromisos demanda.
Hacemos una invitación a la comunidad para que desde nuestros hogares, como base fundamental de nuestra sociedad, trabajemos en la construcción de seguridad, información y protección de nuestros niños.






