Para Ramírez la decisión de la Mesa Directiva tiene unas terribles consecuencias porque, en el nombre de la paz, autoriza por la puerta de atrás que guerrilleros que aún tienen cuentas pendientes por delitos de lesa humanidad sean legitimados para utilizar el escenario del Concejo de Bogotá como plataforma propagandística.
“No es cierto que esta sea una simple decisión administrativa, porque en el fondo tiene profundas connotaciones políticas y está enviando unos mensajes funestos para la democracia, como que la voluntad de la Plenaria de la Corporación no tiene fuerza vinculante y puede ser desautorizada para imponer decisiones personalistas” sostuvo el Concejal Marco Fidel Ramírez.
El concejal de la familia radicó una impugnación y/o apelación a la decisión de la Mesa Directiva con la esperanza de que la Plenaria se pronuncie definitivamente sobre esta problemática que encierra elementos jurídicos y simbólicos.
MARCO FIDEL RAMÍREZ
Concejal de Bogotá






