Según cálculos de especialistas la ETB se estaría vendiendo aproximadamente en 1.76 billones de pesos, cifra que apenas está 6,5 % ligeramente por encima del precio actual en el que se cotiza en la bolsa. Esa valoración no tiene en cuenta el gran potencial de crecimiento de la ETB, el potencial de los proyectos que están iniciando y para los que se hicieron la mayoría de inversiones que a la fecha se están consolidado. Según esto, la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá ni siquiera vale las inversiones que se hicieron en la última administración, por el valor de 2.3 billones de pesos. Esas inversiones son mucho mayores que la valoración de la totalidad de la ETB que acaban de presentar ¿eso tiene alguna lógica financiera?
Llama la atención que prácticamente el valor dado por la Banca de Inversión Estadounidense, JP Morgan es prácticamente el que anunció el presidente de la ETB, Jorge Castellanos, un año atrás.
Pareciera que la estrategia fue bajar el valor de la empresa para acercarse a los 2 billones de pesos, tal y como lo dijimos en su momento.
Pedimos transparencia en dicho proceso
Es de suma transparencia que la ETB y su Gerente hagan público el estudio de valoración, teniendo en cuenta qué hay accionistas públicos y privados el estudio debe ser entregado y que lo conozca la opinión pública. Si realmente quieren maximizar el precio de la empresa, es importante que al menos abran el proceso a cualquiera que quiera participar.
Además, la Alcaldía Peñalosa debería tratar de hacer otra valoración independiente, con otra banca de inversión. Llaman la atención las declaraciones de diferentes fuentes de la Alcaldía en las que aseguran que quieren maximizar el precio de la ETB, pero a su vez piden que sea un jugador estratégico en este mercado; esto deja en la práctica a dos jugadores, Tigo y Telefónica. Curioso que quieran maximizar el precio de la empresa, pero limitan a los participantes por experiencia. Con esas limitaciones de experiencia sería difícil que entren a la subasta jugadores diferentes a Telefónica y Tigo, debido a que es una empresa pequeña con un mercado muy concentrado. Además, vemos que pueden existir limitaciones para otras empresas que quieran entrar en la puja debido al corto tiempo entre la divulgación de información y que se haga la subasta. Solo empresas como Telefónica que conocen bien la ETB podrían entrar a ciegas.
Podemos advertir que se podría estar dando el siguiente escenario. Que Tigo no genere puja alguna por al ETB y a la larga, en un acuerdo interno, compartirán la infraestructura de la ETB. Si esto es así, se estaría dando paso a la figura de colusión y eso es ilegal.
Vale la pena recordar que la relación entre Alfonso Gómez, Gerente de Telefónica y el Alcalde Peñalosa viene de años atrás. El hoy Presidente Ejecutivo de Telefónica-Colombia, Alfonso Gómez, fue empleado de Enrique Peñalosa en su primera administración y trabajo en el grupo ETB.
Conocedores del mercado señalan que el oferente natural hoy es Telefónica, que está quebrado, no tiene plata, pero le van a inyectar 4 billones de pesos de los cuales la nación estaría aportando 2 billones de pesos aproximadamente, es decir, básicamente, esa plata sería para comprar ETB porque de lo contrario, no podrían participar. Sería interesante que el distrito dijera quien más está interesado en el proceso y si no, que se eviten todo el desgaste y que de una vez se lo adjudiquen a Telefónica.
Es claro para el mercado, que hoy telefónica está quebrada, está en causal de disolución y está buscando una capitalización de 4 billones de pesos de los cuales el 30 % viene de la nación. ¿Esto garantiza la viabilidad de la empresa y clientes a largo plazo como plantea la alcaldía?
Es muy grave que estemos frente a un escenario de una posible venta direccionada del patrimonio público de los bogotanos y que todo lo que se haya dicho por parte de la alcaldía, para justificar la venta, no sea otra cosa que un negocio corrupto para entregarle la Empresa de Teléfonos de Bogotá a Telefónica de España.






