Según el gremio de taxistas, en Bogotá hay entre 800 y 1.000 taxis con placas clonadas, los cuales son usados para cometer innumerables delitos. Pero el único problema que genera la también llamada “gemeliada” de placas no son los delitos que se cometen con los vehículos, sino también la violación del derecho fundamental al trabajo de los taxistas y propietarios de taxis, ya que los vehículos clonados también son usados para prestar el servicio público de transporte.
La pregunta del Concejal Edward Arias es: ¿Qué van a hacer las autoridades Distritales para identificar y sacar de operación a las taxis clonados que hay en la Ciudad?






