La concejal Rocío Dussán Pérez, del Polo Democrático Alternativo, cuestionó el grave atraso en el cumplimiento de las metas de infraestructura educativa del actual gobierno distrital. Según la cabildante, los resultados revelan una gestión lenta, desorganizada y alejada de las necesidades reales de la comunidad educativa.
“El gobierno distrital prometió una revolución educativa, pero lo que hoy vemos es improvisación, retrasos y desinterés por la niñez bogotana”, señaló Dussán.
Avances mínimos y promesas incumplidas
A casi dos años de administración, la meta de construir 16 colegios nuevos o restituidos apenas alcanza un 30% de avance. Es decir, solo cuatro instituciones han sido entregadas.
Para la concejal, estos datos evidencian una planeación deficiente y una falta de capacidad de ejecución en un sector prioritario para la ciudad como son los colegios.
En materia de mantenimiento y mejoramiento de sedes existentes, la situación es aún más crítica: de 310 instituciones programadas, únicamente 56 han sido intervenidas, lo que representa tan solo un 18% de avance. “No hay excusa para que la mitad del periodo se haya ido en estudios y anuncios, mientras los colegios siguen deteriorándose”, afirmó Dussán.
Recursos sin resultados
Pese a que el 80% de la inversión se ha concentrado en la construcción de nuevas obras, los colegios no se están entregando, y los ya existentes permanecen sin mantenimiento. Según la concejal, esta situación refleja una priorización equivocada.
“La administración prefiere inaugurar obras futuras antes que garantizar condiciones dignas a los estudiantes que hoy sufren goteras, muros agrietados y salones inadecuados.”
APP: un modelo opaco y riesgoso
Dussán también alertó sobre la intención de la Alcaldía de comprometer vigencias futuras para nueve colegios bajo el modelo de Alianza Público-Privada (APP), cuyo costo total aún no se conoce.
“La educación pública no puede entregarse al negocio privado bajo contratos opacos y sin estudios claros. Bogotá no necesita más promesas disfrazadas de eficiencia, sino inversión real y transparente”, enfatizó la concejal.
El abandono del campo
La concejal fue enfática al denunciar que la administración no contempla inversión alguna en las zonas rurales, dejando nuevamente por fuera a los niños y niñas de Sumapaz, donde los proyectos presentan retrasos superiores al 50%.
A pesar de un contrato fallido y otro prorrogado, no existe una solución concreta.
“El abandono del campo es también una forma de exclusión. Sumapaz no puede seguir siendo la última prioridad del Distrito”, afirmó Dussán.
Colegios en riesgo estructural
Otro dato alarmante es que, de 49 sedes educativas, 25 son rurales, y no cuentan con diagnósticos actualizados de seguridad estructural. Los últimos estudios de sismorresistencia datan del año 2000, lo que significa que estas instituciones no cumplen las normas vigentes.
“Gobernar es priorizar”
Frente a este panorama, la concejal exigió a la Secretaría de Educación suspender la estructuración de las APP, adoptar un plan de choque urgente para Sumapaz y diseñar un plan integral de infraestructura que contemple tanto la ciudad urbana como la rural.
“Gobernar es priorizar. Las cifras, los contratos y los silencios del Distrito demuestran que la educación no es prioridad para esta administración. Mientras las obras se estancan y las promesas se diluyen, miles de niños siguen esperando aulas dignas. Es hora de rectificar: la educación no puede seguir siendo la última de la fila”, concluyó Dussán.








