Castellanos asegura: “A la altura del puente peatonal de la estación de Transmilenio Calle 187, y a pesar de existir señalización que prohíbe estacionarse en esa zona, vehículos de toda índole se parquean por prolongados espacios de tiempo, afectando a 13 unidades residenciales; aproximadamente más de 5000 habitantes y casi 3500 vehículos”.


Tras la puesta en funcionamiento del terminal del norte se esperaba que el cargue y descargue de pasajeros se hiciera en ese lugar, pero eso no ha ocurrido. Además, luego de la ampliación de la Autopista Norte y la construcción de la paralela, se especificó que esta última se respetaría para la salida y entrada de los carros de los habitantes de la zona, situación que no se ve.
El drama se intensifica en horas pico y fines de semana, los tiempos de desplazamiento se han aumentado en 40 minutos y en algunos casos hasta en una hora por cuenta del estacionamiento de estos buses.

La problemática de la ciudadanía para entrar y salir de sus hogares se hace mayor, ya que el consorcio JAHV MC GREGOR (operador del SITP) decidió de forma arbitraria y unilateral que el frente de Marantá (187 con autopista) sería el punto de partida y llegada de la ruta Tibabita 2-12, a lo que Transmilenio se refirió diciendo que enviaría un requerimiento al Consorcio para solucionarlo, puesto que la entidad distrital no avala el parqueo de buses zonales, en vías no autorizadas, pero hasta ahora no se ha solucionado.
El Cabildante puntualiza que “la comunidad de Marantá está amparada bajo la Ley 1383 de 2010 del Ministerio de Transporte, que señala los sitios para dejar-recoger pasajeros y una sanción a quien la incumpla de 30 smlv, puesto que la zona de la 187 con autopista norte no es un lugar permitido por las autoridades de movilidad para parqueo, ni cargue y descargue de pasajeros”.






