El concejal Julián Espinosa denunció en sesión del Concejo de Bogotá presuntos sobrecostos en la compra de tasers realizada por la Secretaría de Seguridad de Bogotá. El contrato, según explicó, ascendió a 26 millones de pesos por cada dispositivo, un valor que calificó de “descaro” frente a los precios reales del mercado.
“en el contrato de la Secretaría de la Seguridad un Taser cuesta 26 millones de pesos. Nosotros nos dimos a la tarea de revisar cuánto cuesta un Taser en el mercado. Que la gente lo puede comprar por Amazon. Un kit que incluye todo lo que tenía ese contrato, cuesta 300 dólares. Con impuestos, 329 dólares. Un millón 300 mil pesos aproximadamente”, afirmó el concejal.
Espinosa agregó que en este contrato se gastaron 140 millones de pesos en total, incluyendo cuatro tasers, lo que resulta desproporcionado si se compara con el valor de otras armas utilizadas en seguridad. “Un fusil vale 14 millones de pesos. Una pistola Córdoba de fabricación nacional, 8 millones de pesos. Una Glock calibre 40, 7 millones de pesos. Un Taser, 26 millones de pesos. De verdad, esto es un descaro que no tiene ningún sentido”, enfatizó.
Durante su intervención, Espinosa recalcó que los recursos públicos deben ser priorizados en herramientas efectivas para la seguridad ciudadana: cámaras, inteligencia y capacidades operativas, en lugar de contratos con aparentes sobrecostos.
Finalmente, hizo un llamado a los entes de control para que investiguen a fondo el contrato: “Yo le pido a la Personería, a la Contraloría y a la Veeduría que vigilen qué pasó con este contrato. Si hay presuntos sobrecostos, porque a mí me parece que el Estado no puede pagar por un Taser más de lo que vale un fusil en Indumil”, concluyó Espinosa.








