El dolor que sentimos hace un año fue algo impresionante. Todos los que somos padres sentimos un desgarro en el alma al enterarnos del trágico final que tuvo la niña Yuliana Samboní.
Como bogotanos, esto nos tuvo que haber enseñado algo, pero tristemente la muerte de Yuliana parece no haber superado los titulares de prensa. Pero la sociedad sigue igual, seguimos viendo como a diario las mujeres son víctimas de acoso, violencia sexual y todo tipo de situaciones que atentan contra su integridad y dignidad como mujer.
Parece que no sentimos de cerca esta violencia hasta que no la vivimos de frente, hasta que no vemos que las mujeres de nuestro entorno y de nuestra familia son víctimas de la violencia de género.
Por eso, hacemos un llamado a que no sólo el 4 de diciembre conmemoremos y reflexionemos sobre la violencia contra la mujer, esto es algo que debería ser de todos los días del año que cada persona sienta y reflexione sobre como la violencia de género afecta a nuestras hijas, hermanas, esposas, madres, primas, tías, amigas, etc. Debemos tener claro que esta violencia no es algo normal, que no existe ‘golpes por amor’, porque si normalizamos la violencia olvidamos las lecciones que nos dio, como sociedad, el crimen de Yuliana, y de todas las mujeres víctimas de la violencia de género.







