En medio de un debate de control político, la concejala de Bogotá Quena Ribadeneira, alertó sobre una transformación preocupante en el modelo de vivienda de la ciudad: cerca del 40% de las nuevas viviendas que se están construyendo estarían destinadas a esquemas de renta corta, como plataformas digitales de alquiler turístico tipo Airbnb, Booking entre otros.
Esta tendencia se da en una ciudad donde el acceso a la vivienda digna sigue siendo una deuda estructural. Actualmente, más de 223 mil hogares enfrentan déficit habitacional y más del 50% de los bogotanos vive en arriendo, destinando hasta el 40% de sus ingresos a cubrir este gasto.
Durante el debate, la concejala fue enfática en señalar que esta no es una discusión en contra del turismo, un sector que ha crecido de manera importante y que aporta a la economía de la ciudad. Se trata, en cambio, de advertir sobre un fenómeno global que, sin regulación, puede afectar gravemente el derecho a la vivienda y transformar el modelo de ciudad.
Según la Universidad Autónoma de Barcelona, en localidades como Chapinero y Usaquén la oferta de renta corta supera el 50% de las viviendas existentes provocando que los precios de arriendo en estas zonas aumente hasta un 26%.
El crecimiento de este fenómeno ha sido acelerado y sin una regulación efectiva. En pocos años, Bogotá pasó de tener cerca de 500 alojamientos turísticos en 2015 a más de 8.600 en 2025.
La concejala advirtió que, pese a las alertas técnicas y a los impactos evidentes recomendados por el mismo IDT, la administración distrital no ha implementado medidas concretas para enfrentar esta problemática, dejando a la ciudad sin herramientas para equilibrar el mercado y proteger a sus habitantes, ocasionando como resultado el desplazamiento de población de bajos ingresos, sustitución de comunidades en barrios centrales y rompimiento del tejido social. .
“Los proyectos de vivienda en Bogotá no pueden limitarse exclusivamente a un modelo de negocio e inversión, mientras miles de familias no tienen dónde vivir. La vivienda es un derecho, no un negocio”, señaló.
Finalmente, hizo un llamado urgente a establecer reglas claras que permitan regular las rentas cortas, proteger la vivienda residencial y garantizar que la ciudad siga siendo un lugar para quienes viven en ella y no solo para invertir.








