- El suroccidente de Bogotá concentra los mayores niveles de PM2.5 y expone a 2,9 millones de personas.
- Polvo en vías sin pavimentar y transporte de carga explican más del 50 % de la contaminación del aire.
- Concejo pidió acelerar Foncarga y ampliar las Zonas Urbanas por un Mejor Aire en sectores críticos.
Bogotá D. C., enero de 2026. El suroccidente de Bogotá concentra los mayores niveles de material particulado PM2.5, y 2,9 millones de personas están expuestas a contaminación del aire y a mayores condiciones de vulnerabilidad social y climática, según el balance presentado por la Administración Distrital ante la Comisión del Plan del Concejo de Bogotá. Las localidades con mayor carga contaminante son Ciudad Bolívar, Kennedy, Fontibón, Suba, Usme, Bosa, Puente Aranda y Tunjuelito.
El informe detalló que las principales fuentes de emisión son el polvo levantado por el tránsito en vías sin pavimentar (40 %), la combustión de fuentes móviles en carretera (17 %), la maquinaria amarilla para construcción (13,6 %), el desgaste de frenos y llantas (6,7 %) y las canteras (5,8 %). No obstante, se destacó que Bogotá ha logrado reducir cerca del 20 % de las emisiones de PM2.5, principalmente por el avance tecnológico del transporte público (SITP).
Durante el debate, el concejal citante Armando Gutiérrez (Partido Liberal) señaló que la calidad del aire sigue siendo un reto estructural de salud pública y planeación urbana, y pidió acelerar la ejecución del Fondo de Renovación del Parque Automotor de Carga (Foncarga), ampliar la estrategia Zonas Urbanas por un Mejor Aire (ZUMA) en los sectores más críticos, garantizar una distribución equitativa del arbolado urbano y fortalecer la vigilancia permanente en salud pública en la ciudad.
En respuesta, la Secretaría Distrital de Ambiente explicó que la ciudad avanza en la implementación del Plan Aire 2030, con cinco ejes estratégicos: reducción de emisiones, control y seguimiento de fuentes contaminantes, gestión del conocimiento del aire, gestión del riesgo y planificación urbana con enfoque ambiental, en articulación con los sectores de transporte, infraestructura, industria y comercio.
La secretaria Adriana Soto Carreño informó que se priorizaron cuatro proyectos clave: monitoreo de calidad del aire con microsensores, Foncarga, el Plan de Intervención de la Zona Sur Occidente (PIZSO) y la incorporación de determinantes ambientales en el ordenamiento territorial mediante las ZUMA. Añadió que ya se consolidó la primera ZUMA en Bosa–Apogeo y que en 2026 se definirá una segunda ZUMA en el suroccidente.
Finalmente, desde el Concejo, la concejala Quena Ribadeneira (Pacto Histórico) afirmó que las acciones actuales no son suficientes para mitigar los impactos en la ciudadanía, mientras que el concejal Marco Acosta (Colombia Justa Libres) advirtió que la calidad del aire continúa siendo un desafío estructural, que exige respuestas integrales en gestión ambiental, salud pública y planeación urbana



