El Proyecto de Acuerdo No. 304 de 2026, “por el cual se adoptan incentivos para la realización de eventos deportivos de fútbol profesional en el Distrito Capital” presentado por el alcalde Carlos Fernando Galán y del que es ponente el concejal del Partido Liberal, Samir Abisambra, busca que la capital del país da un paso para convertirse en sede de grandes eventos futbolísticos que impulsarían el turismo, el comercio y miles de empleos en la capital.
Los antecedentes recientes lo demuestran. Durante la Copa Mundial Femenina Sub-20 FIFA 2024, Bogotá acogió cerca de 20.000 visitantes, generó aproximadamente 9.000 empleos directos e indirectos y produjo un impacto económico estimado de $18.696 millones de pesos.
Para el Cabildante, Bogotá no puede conformarse con mirar cómo otros países avanzan, teniendo en cuenta que cuando un partido de alto nivel llega a una ciudad, no llega solo un balón. Llegan turistas, ingresos, empleos y llegan oportunidades para miles de familias.
“Mientras otras ciudades entendieron hace tiempo que los grandes eventos deportivos traen inversión, empleo, turismo y reputación, Bogotá muchas veces se ha resignado a contemplar desde lejos cómo se llevan esas oportunidades”, manifestó Abisambra.
En su intervención, el concejal destacó que este Proyecto no representa un gasto, sino una apuesta estratégica por la ciudad:
La Constitución Política, en sus artículos 287, 313 numeral 4, 338 y 363, reconoce la autonomía fiscal de las entidades territoriales y faculta a los concejos para votar tributos locales. A ello se suma el Decreto Ley 1421 de 1993, Estatuto Orgánico de Bogotá, cuyo artículo 12 numeral 3 faculta al Concejo Distrital para establecer, reformar o eliminar tributos y conceder exenciones y tratamientos preferenciales dentro del marco legal.
En adición, el principal tributo objeto del proyecto, el impuesto de industria y comercio (ICA), tiene fundamento legal en la Ley 14 de 1983, el Decreto Ley 1333 de 1986 y la Ley 1819 de 2016, que regulan su estructura y administración tributaria.
“No estamos improvisando. No estamos bordeando la norma. Estamos usando herramientas legítimas que la ley entrega para impulsar el interés general”, señaló el Cabildante.
Además, la Corte Constitucional, en las sentencias C-940 de 2002 y C-216 de 2020, ha reconocido que los incentivos tributarios son válidos cuando responden al interés general. Demostrando que no se está favoreciendo arbitrariamente a nadie. Se está utilizando un instrumento legítimo para promover el deporte, atraer eventos, fortalecer el empleo y dinamizar la economía local.
Cuando un evento no llega a Bogotá: no hay recaudo, no hay ocupación hotelera, no hay consumo en restaurantes y no hay comercio fortalecido, pero cuando sí llega, se enciende la ciudad entera: trabaja el pequeño comerciante, el taxista, el hotelero y trabaja la economía popular.
Y hay evidencia de ello. La llegada de Radamel Falcao García a Millonarios FC generó un impacto estimado de $52.448 millones de pesos en la economía bogotana. Bogotá ya tiene cómo demostrarlo: el deporte aporta el 1,07% del PIB de la ciudad.
“Votemos por Bogotá. Para que deje de ver oportunidades pasar, para que vuelva a creer en su capacidad, para que juegue en la primera división de las grandes ciudades de América Latina. No estamos renunciando a una riqueza existente, estamos creando condiciones para que esa riqueza llegue”, concluyó.
Se espera que el Proyecto de Acuerdo que fue aprobado en la Comisión Tercera de Hacienda y Crédito Público sea discutido en Sesión Plenaria en los próximos días.








