Aunque las cifras oficiales reportan una reducción en los delitos de hurto en la ciudad, la realidad en las calles de Bogotá sigue siendo preocupante. Para el concejal del Partido Liberal, Samir Abisambra, aunque exista una disminución estadística en las denunciadas realizadas, esto no puede ocultar la magnitud ni el impacto cotidiano de este delito sobre la ciudadanía.
De acuerdo con información conocida por la Secretaría de Seguridad, durante el año 2024 se registraron 99.397 denuncias por hurto a personas. En 2025 la cifra fue de 88.042 denuncias, y solo entre enero y febrero del presente año ya se reportan 13.256 casos, lo que evidencia que el problema sigue lejos de resolverse.
“Estamos hablando de decenas de miles de ciudadanos que siguen siendo víctimas de la delincuencia en el espacio público. No basta con decir que las cifras bajan cuando el miedo sigue intacto en las calles”, señaló el cabildante.

Las localidades más golpeadas por el hurto callejero las encabeza Suba, Engativá y Kennedy, territorios donde los ciudadanos enfrentan a diario situaciones de inseguridad. Según los registros, las principales víctimas son hombres en edad adulta, y los escenarios más recurrentes para estos delitos son vías públicas, parques, paraderos de buses, ciclorrutas, escenarios deportivos, zonas bancarias y entornos ambientales como ríos, humedales y canales.
El concejal Abisambra también alertó sobre el hurto de celulares, un delito que, aunque muestra una reducción, sigue registrando cifras altas. En 2024 se reportaron 25.121 casos, en 2025 16.552 denuncias, y entre enero y febrero de este año ya se contabilizan 2.238 hurtos.
Para el año 2025, las localidades con mayor número de estos casos fueron:
Suba: 2.041
Engativá: 1.668
Kennedy: 1.279

A esto se suma un dato que genera especial preocupación: el número de capturas por hurto. Entre enero y febrero de este año se reportaron 1.692 capturas, mientras que en todo 2025 se registraron 10.695 y en 2024 10.896, lo que plantea serios interrogantes sobre la capacidad de reacción y disuasión del sistema de seguridad.

“No podemos conformarnos con menos denuncias si no hay una reducción real del delito ni una percepción de seguridad en los barrios. Bogotá necesita una estrategia integral, presencia efectiva de autoridad y resultados visibles”, enfatizó el concejal liberal.
Finalmente, Samir Abisambra hizo un llamado urgente a la Administración Distrital para reforzar las acciones de prevención, mejorar la focalización territorial y fortalecer la capacidad operativa de la Fuerza Pública, con el fin de garantizar el derecho de los bogotanos a transitar sin miedo por su ciudad.
Para enfrentar de manera efectiva la inseguridad, el Concejal Liberal, propone
- Golpear el mercado secundario del hurto, especialmente el de celulares, mediante operativos semanales de inspección en locales de venta y servicio técnico, y la implementación de un bloqueo inmediato por IMEI vinculado a la denuncia en línea, que elimine el incentivo económico del delito.
- Fortalecer la capacidad operativa y de inteligencia, creando burbujas de inteligencia local en zonas críticas como Kennedy y Suba, integrando cámaras privadas al sistema policial para reducir drásticamente los tiempos de respuesta.
- Intervenir microzonas críticas con análisis por horarios, aplicar planes intensivos de 90 días en puntos calientes y combatir la reincidencia, atacando no solo el delito, sino a quienes lo repiten sistemáticamente.








