Pero el crecimiento poblacional no planificado de la región Bogotá-sabana en las últimas décadas, la enfrenta a situaciones complejas que debemos resolver de manera conjunta con la participación activa de los de diversos actores públicos y privados de la región, a nivel distrital, municipal, departamental y nacional.
Reconociendo el proceso de integración regional que se viene dando desde el año 2015, a través del Comité de Integración Territorial y la creación de la RAPE, debemos avanzar hacia la integración regional en forma concertada con los municipios de la Sabana, a través del esquema asociativo más conveniente para todos, que podría ser un Área metropolitana Bogotá – Sabana o una Asociación de municipios, con el propósito de hacer frente a las problemáticas comunes que tenemos que sobrepasan los límites político-administrativos de nuestros territorios, que nos permita impulsar el crecimiento económico sustentable y mejorar la calidad de vida de todos los habitantes de la región.
Integrar a Bogotá y los municipios circunvecinos, implica generar una agenda común de proyectos y planes de acción específicos, con la participación activa y decidida de todas las autoridades de Bogotá, de los municipios de la sabana, del Departamento de Cundinamarca y con el apoyo del Gobierno nacional, de organizaciones públicas y privadas, con el objetivo de trabajar de manera conjunta y coordinada en pro del desarrollo de la región.
Tema central de la agenda común es el diseño e implementación de un Modelo de ocupación del territorio de Bogotá y su entorno, que defina hacía adónde deberá crecer la región, para asegurar su desarrollo y sostenibilidad ambiental, social y económica. Igualmente debemos avanzar en la armonización de los Planes de Ordenamiento Territorial (POT) de Bogotá, el departamento de Cundinamarca y los municipios de la Sabana, incorporando la visión de desarrollo futuro de la región y los proyectos estratégicos que se acuerden en la agenda común.
Los proyectos estratégicos regionales en donde debemos avanzar en forma conjunta tienen que ver con: la descontaminación y recuperación del Río Bogotá; la gestión integral del recurso hídrico, que incluya la protección de páramos, cuencas, nacederos, humedales, zonas de recarga hídrica, rondas; un plan regional de manejo integral de residuos sólidos; el desarrollo de un sistema de transporte multimodal regional que contemple metro, corredores férreos regionales, trenes de cercanías, aeropuerto, transporte fluvial, transporte privado; la construcción de infraestructura vial regional; plataformas logísticas e infraestructura para la conectividad digital; planes de seguridad vial regional; un plan regional de seguridad y convivencia; la construcción de equipamientos de educación superior y salud; la construcción de redes regionales de equipamientos para acopio, procesamiento y distribución de alimentos, para la seguridad alimentaria; Proyectos estratégicos relacionados con productividad y competitividad; proyectos de vivienda; finanzas públicas; tributos, etc., todo en función de generar bienestar económico y social a todos los habitantes de la región.
Para avanzar en la integración Bogotá –sabana debemos construir confianza, sobre la premisa de que somos un único territorio y construir un concepto de unidad territorial donde lo más importante sea la gente.
El área metropolitana es una herramienta de equidad y de ordenación del territorio, la cual debe conducir a disminuir la brecha social y económica entre el Distrito y los municipios y de ninguna manera puede llevar a la tugurización de los municipios aledaños. Debe ser un gana-gana.







