En el Concejo de Bogotá se radicó un proyecto que busca fortalecer la inserción laboral juvenil y así reducir las barreras de entrada al mercado del trabajo y condiciones dignas en el ejercicio de actividades laborales y formativas.
“Es mi deber apoyar a nuestros jóvenes en la construcción de su futuro y la materialización de sus proyectos de vida. Tenemos barreras que a hoy no permiten que los jóvenes de la ciudad puedan acceder a condiciones laborales dignas y en muchos casos tampoco pueden conseguir un trabajo por la falta de experiencia; esto detona en la informalidad laboral a la cual están expuestos hoy en día”, expresó el concejal Huertas, autor de la iniciativa.
Los jóvenes enfrentan una mayor dificultad para acceder a un empleo formal, muestra de ello es que en 2025 la tasa de desempleo juvenil alcanzó el 15,3 %, una cifra mucho mayor a la tasa de desempleo del país. Adicional a esto, el 86,1 % de los jóvenes de estratos 1 y 2 trabaja sin poder ejercer a cabalidad sus derechos laborales.
“En Bogotá, más de la mitad de los jóvenes ocupados perciben ingresos inferiores a un salario mínimo. Por otra parte, el 1.8 % no recibe ningún tipo de remuneración, situación que no deberían pasar y que nos demuestran las barreras que a hoy tienen los jóvenes para alcanzar su autonomía económica y poder consolidar su proyecto de vida”, puntualizó el cabildante.
El proyecto busca la implementación de mecanismos para analizar la propuesta institucional en relación con la inserción laboral en el Distrito Capital, enfocados en integrar, organizar y fortalecer las estrategias actuales, sin crear nuevas cargas fiscales ni estructuras administrativas adicionales.
Esto posibilita que las acciones de las entidades distritales estén alineadas con el objetivo de aumentar la eficiencia y el efecto de las políticas de empleo juvenil.
Igualmente, el proyecto presenta directrices para que la Administración modifique el diseño de incentivos actuales, enfocándolos en la estabilidad laboral efectiva, a través de esquemas de pago condicionados al tiempo de relación laboral del joven, lo que conecta los incentivos públicos con resultados sostenibles en el ámbito laboral.
Esto implica un cambio de perspectiva, moviéndose de subsidios de acceso a sistemas que fomentan la estabilidad y la calidad del empleo.
Asimismo, se refuerza la conexión entre el sistema educativo y el sector productivo, enfocándose en la capacitación en áreas clave para la ciudad, tales como la economía digital, la logística, los servicios empresariales, la infraestructura y las industrias culturales. Este enfoque tiene como objetivo reducir la distancia entre las habilidades de los jóvenes y las demandas del mercado laboral, promoviendo su integración en áreas con alto potencial de desarrollo.
En lugar de reemplazar las estrategias vigentes, el proyecto pretende fortalecerlas, abordando las brechas existentes y estableciendo un modelo de empleabilidad juvenil que sea sostenible, justo y que responda a las demandas del mercado laboral actual.








