Desde mi labor de control político quiero manifestar una profunda preocupación por los hechos recientemente denunciados en los Cerros Orientales de Bogotá, donde se pretendía realizar una fiesta techno ilegal en plena zona de reserva ambiental.
Según información confirmada por autoridades y medios de comunicación, este evento clandestino fue promovido a través de redes sociales e incluía la instalación de carpas, venta de bebidas alcohólicas y otras actividades no autorizadas dentro de un ecosistema protegido. (Caracol Radio)
Gracias a la acción oportuna de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, la Policía y autoridades locales, el evento fue suspendido antes de su realización. Este tipo de actividades no solo violan la normativa ambiental vigente, sino que representan una amenaza directa a la biodiversidad, al recurso hídrico y al equilibrio ecológico de la ciudad. (Bogotá.gov)
Los Cerros Orientales no son un escenario para actividades ilegales. Son una reserva forestal protectora, una barrera ecológica fundamental y un patrimonio natural de todos los bogotanos. La normativa es clara: allí están prohibidas actividades que impliquen transformación del ecosistema, generación de residuos o explotación de recursos. (Bogotá.gov)
Como concejal, hago un llamado contundente al respeto por la autoridad ambiental y por las instituciones del Distrito. No podemos permitir que intereses particulares o eventos clandestinos se impongan sobre el interés general y la protección del medio ambiente. Aquí no se trata solo de una infracción: se trata de poner en riesgo uno de los ecosistemas más estratégicos de Bogotá.
También es importante señalar que este no es un hecho aislado. Desde 2024, las autoridades han realizado más de 50 operativos para frenar actividades ilegales en esta zona, incluyendo fiestas, quemas y ocupaciones indebidas. (Caracol Radio) Esto evidencia una tendencia preocupante que exige mayor control, sanciones ejemplares y, sobre todo, conciencia ciudadana.
Hoy más que nunca debemos entender que el respeto por el medio ambiente también es respeto por la ciudad, por la vida y por las futuras generaciones.
No podemos normalizar la ilegalidad ni la indiferencia frente a nuestro entorno. Defender los Cerros Orientales no es solo una tarea de las autoridades: es un compromiso colectivo. Bogotá no puede avanzar si le damos la espalda a su riqueza natural. Cuidar nuestros cerros es, en el fondo, cuidar nuestro propio futuro.
Partido Liberal Colombiano








