Bogotá como ciudad capital ha adoptado medidas desde su comienzo como: la virtualidad escolar, el teletrabajo y el servicio domiciliario en algunos sectores de la economía, todo en adecuación a la subsistencia.
La ciudad empieza a habilitar sectores, pero con la limitante del distanciamiento social y observando que no terminan de es suficiente, pues hemos visto sectores como Kennedy que se están acercando de nuevo a un contagio, que puede superar el 50% de capacidad en la atención y avocaría técnicamente a la segunda versión de su confinamiento.
Según las cifras más recientes, el 75,8 % de los casos se concentran en las localidades de Kennedy, Bosa, Suba, Engativá, Ciudad Bolívar, Fontibón, San Cristóbal, Rafael Uribe Uribe y Usaquén.
Se debe estar preparado y para ello debemos reforzar algunas medidas e implementar otras que permitan que la vida normal y la economía no se detengan.
Por el lado de la movilidad y teniendo en cuenta la limitante de uso a un 35% del Transmilenio por ser un latente peligro de contagio, es clave que la ciudad fortalezca el uso de transportes individuales y amigables con el medio ambiente como lo es la bicicleta. Sin embargo, es preciso atender la delicuencia en estos casos, en los que particularmente ha venido creciendo.
Con el fortalecimiento de las ciclorrutas, se pueden crear estrategias con las empresas que pueden operar en la emergencia de la ciudad para que sus trabajadores usen este medio de trasporte, así mismo, acuerdos que permitan el acceso a estos vehículos a precios razonables y con facilidades de pago.
La continuidad en el teletrabajo va a ser fundamental por parte de la alcaldía que tiene aproximadamente 90mil empleados laborando de esta forma y debe ser el último en regresar a presencial. Para ello es clave que la administración distrital de ejemplo además de asumir el reto del control de los mismos. A nivel Bogotá la mayor tasa de infectados están en el grupo de 20 a 59 años que concentra el 72,2 % de los casos, personas laboralmente activas
La virtualización de los trámites y atención al usuario en la capital, se debe reforzar y ampliar la capacidad de las plataformas tecnológicas que se conoce como “Bogotá Inteligente”. La virtualización está rezagada y para mencionar un caso cocreto, está el pago de las multas de tránsito por PSE en donde la opción está disponible, pero ó no funciona ó lo hace muy lento.
Lo anterior ayudaría a mantener el distanciamiento y a la movilidad de la ciudad ya que menos ciudadanos tendrían que hacer desplazamientos y además a contener el porcentaje de ocupación de camas hospitalarias destinadas al COVID-19 que registra un 50% en el último informe de la alcaldía.
En el área de la educación, que fue uno de los primeros sectores en tomar medidas para continuar funcionando, es necesario que conozcamos el balance de la Secretaria de Educación frente al tema pues no es un secreto que la emergencia afectó su calidad y la administración debe plantear los mecanismos que garanticen que vuelva a sus estándares de calidad registrados antes de la pandemia.
Entrega de dispositivos digitales de acceso y conectividad para 100 mil estudiantes que está en el PDD debe ser una acción prioritaria de la alcaldía, así como el acceso a internet en estratos 1y 2 que permanezcan en estado de confinamiento y precisamente en ellos están la mayoría de los casos positivos de COVID a junio 9 de 2020.







