Los debates sobre ventas informales y mal uso del espacio público, han hecho carrera en el Concejo de la ciudad. En 12 años, van más de 20 debates adelantado s y hasta el momento, pocos avances y medidas que no perduran en el tiempo, como consecuencia de la desarticulación de las entidades frente al tema, ente tanto las mafias, el desorden y la informalidad va en aumento.
… una colcha de retazos
Pasando a las cifras, durante 12 años se han invertido $338 mil millones de pesos en economía informal, sin resultados notorios, pero si 23 hallazgos fiscales por más de 22 mil millones de pesos, según informe de la Contraloría Distrital.
A la fecha, no es clara la cifra de cuántos vendedores informales hay en la ciudad, para el DANE hay 270.000, el IPES reporta 49.700, además, no hay articulación entre DADEP, IPES y la alcaldías locales en cuanto a la regulación del espacio público, puesto que su capacidad real es de brindar posibles soluciones tan sólo para 6.008 vendedores.
El IPES adelanta cursos cortos de 20 horas en materia de capacitación, lo que representa un alto costo, pero a la fecha no hay ni un sólo emprendedor que gracias a ese proceso, tenga su propio negocio formal.
El IPES no tiene dientes para manejar un tema tan sentido y de alto calado, pues se sostiene con transferencias del nivel central, no genera recursos propios y además no está facultado para explotar el espacio público, el DADEP si, pero no cuenta con herramientas adecuadas para hacerlo. Por otra parte, no hay explotación económica del espacio público, por lo tanto, esa actividad no le genera ni un solo peso a la ciudad, pero si a las multinacionales y a la informalidad que muchas veces rosa con la ilegalidad.
Varias Sentencias de la Corte Constitucional, hacen clara referencia a que la recuperación del espacio público no exime a las autoridades de brindar alternativas a quienes obtienen su ingreso por comercializar productos en las calles, también obligan al cumplimiento de requisitos mínimos para no afectar los derechos fundamentales de quienes se dedican al comercio informal, pero ¿cómo atender a esta población de vendedores ambulantes, si no hay líneas claras, programas efectivos de capacitación, seguimiento a los resultados y un doliente que responda de manera efectiva?
Al respecto el concejal Yefer Vega de Cambio Radical agrega: “Por la dignidad tanto de los vendedores informales, como de la ciudadanía en general, hay que darle institucionalidad al manejo del espacio público, no mas paños de agua tibia, “decretitis”, medidas desesperadas y tareas dispersas en mas de 10 entidades del distrito que llevan al desgaste, no sólo de las instituciones, sino de la policía. No más despilfarro de recursos. Así como la seguridad, el espacio público también merece tener su propia cartera”.
El Plan de Desarrollo, Bogotá Mejor Para Todos, dejó contemplado tener como fuente de financiación de proyectos urbanos, recursos que provengan del aprovechamiento económico del espacio público, así las cosas, ya está la facultad creada, e incluso, varios vendedores informales ven con buenos ojos, pagar por el uso de ese espacio y no seguir huyendo de la policía.






