La concejala Donka Atanassova advirtió que el actual modelo de operación, financiamiento y concesiones de TransMilenio es fiscalmente insostenible y está poniendo en riesgo las finanzas públicas de Bogotá, tras el debate realizado hoy en el Concejo de la ciudad.
Durante la sesión, la concejala señaló que el sistema ha generado un déficit superior a 3,2 billones de pesos en el Fondo de Estabilización Tarifaria (FET) y que actualmente más de la mitad del presupuesto del Distrito se destina a TransMilenio y al Metro, una tendencia que resulta inviable para los próximos años.
“Bogotá no puede sostener en el tiempo un sistema de transporte que se está comiendo el presupuesto de la ciudad. Si esto continúa así, las finanzas públicas no serán sostenibles y las consecuencias las va a pagar toda la ciudadanía”, afirmó Atanassova.
La concejala hizo un llamado a la administración distrital para abrir un escenario de grandes consensos y acuerdos que permita avanzar en una renegociación profunda del modelo de operación y financiamiento del sistema de transporte público, tanto de TransMilenio como del Metro.
Atanassova cuestionó además la justificación de la administración frente al aumento del pasaje, atribuida al incremento del salario mínimo. Según explicó, durante el debate se solicitó información sobre productividad laboral y el impacto real de los salarios en los costos del sistema, pero la respuesta fue que el Distrito no cuenta con esos datos, ya que están en manos de los operadores privados.
“Es gravísimo que ni siquiera el Concejo de Bogotá tenga acceso a la información completa sobre costos, productividad y operación. Hoy la ciudad pone los recursos públicos, pero no tiene control ni transparencia sobre cómo se calculan los costos y las ganancias”, señaló.
La concejala enfatizó que el problema no está en los salarios de los trabajadores, sino en un esquema de rentabilidad de los operadores privados que permanece intocable, mientras el ajuste siempre termina recayendo sobre el bolsillo de los usuarios.
Como parte de sus propuestas, Atanassova planteó que los mecanismos de valorización del suelo asociados al Metro deben servir para corregir las fallas estructurales del sistema de transporte, y no para trasladar los beneficios de una inversión pública histórica a unos pocos actores privados.
Finalmente, reiteró la necesidad de fortalecer al operador público, señalando que si los recursos que hoy se destinan a sostener concesiones privadas se invirtieran directamente en un operador público, el sistema tendría mejores resultados, menor déficit y un costo de pasaje más bajo para la ciudadanía.
“Fortalecer lo público no es una consigna ideológica, es una decisión fiscalmente responsable y socialmente justa”, concluyó la concejala.








