En la Comisión del Plan de Desarrollo del Concejo de Bogotá, el martes 22 de abril, se realizó un debate de control político al Plan Terrazas, un proyecto que ilusionó a cientos de familias bogotanas con el mejoramiento de 1.250 viviendas y terminó siendo otro ejemplo de improvisación, mala planeación y falsas promesas de la administración de Claudia López.
Durante su intervención, el concejal de Bogotá Juan David Quintero de la colación Nuevo Liberalismo En Marcha, mostró una radiografía devastadora: entre el 2021 y el 2023, durante la administración de López, se entregaron 114 viviendas que significó solo el 9% de las viviendas prometidas. Llegó la administración Galán que se puso las pilas y, en tan solo un año y medio, ha entregado 315 viviendas para un total de 429, incrementando el porcentaje de cumplimiento de la meta a 34,32%. “El Plan Terrazas fracasó por una mala planeación. No hubo focalización de sus beneficiarios, nunca se supo cuánto costaban los mejoramientos de vivienda proyectadas y no hubo una debida gestión de los riesgos del proyecto. Ahora la administración del alcalde Galán debe recoger los platos rotos”, afirmó Quintero.
Quintero fue enfático en señalar los tres principales errores que, en su opinión, condenaron al Plan Terrazas al fracaso. “El primer gran error la indebida focalización de los beneficiarios y, en consecuencia, su deficiente planeación. Aunque el plan proyectaba el mejoramiento de 1.250 viviendas, la administración de López contrató 1.067 y no es claro por qué sólo se asignaron 958 subsidios. Lo más grave: en los contratos de obra celebrados no se incluyeron algunas viviendas pertenecientes a los 958 hogares que se les asignó un subsidio. Muchas familias quedaron por fuera por errores administrativos” afirmó el concejal.
En segundo lugar, el cabildante criticó que prometieron 1.250 mejoramientos sin saber cuánto realmente costaba el proyecto. “En la actualidad tenemos un proyecto que se le han aportado alrededor de $90.090 millones”. Por último, el concejal destacó la indebida identificación, estimación y seguimiento a los riesgos del proyecto. “Según la Auditoría que realizó la Secretaría del Hábitat en noviembre de 2024, no se evidenció que durante la administración de López se hubiera realizado seguimiento, monitoreo y control de los riesgos. Esta situación, junto a otros factores, significó obras abandonadas, incumplimientos y sobrecostos que superan los $6.200 millones.”, aseguró Quintero.
“A la administración de Galán le ha tocado recoger lo que queda de los platos rotos. Ha tenido que avanzar con auditorías internas, restructurar convenios, sancionar a contratistas, además redirigir alrededor de 300 familias al programa ‘Mi Casa en Bogotá´ para poder dar continuidad a los mejoramientos de vivienda pendientes y cerrar el proyecto” concluyó el concejal Juan David Quintero.








