
Como concejal de Bogotá, me veo en la obligación de alzar la voz y alertar sobre una situación crítica que podría llevarnos a enfrentar un escenario de racionamiento extremo en cuestión de semanas. La Personería Distrital, mediante un monitoreo satelital, ha revelado un preocupante descenso en los niveles de los embalses Chuza y San Rafael, componentes fundamentales del sistema Chingaza, de donde Bogotá obtiene el 50 % de su agua potable.

Tomado de: https://www.personeriabogota.gov.co/sala-de-prensa/notas-de-prensa/item/1288-preocupa-tasa-constante-de-descenso-de-niveles-de-los-embalses-del-sistema-chingaza
En diciembre, mientras esperábamos una reducción en el consumo de agua debido a la temporada, los embalses presentaron caídas alarmantes del 3,35 % y 16,46 % respectivamente, lo que equivale a dos semanas de consumo de agua de nuestra ciudad. Esta tendencia, que acumuló 31 días consecutivos de descenso, deja los niveles de llenado del sistema Chingaza en un 52,37 %. Si no se toman medidas inmediatas, Bogotá podría enfrentar un escenario de “día cero” en marzo.
Desde el concejo, hago un llamado urgente a la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) para que informe con claridad cuáles son las acciones que está implementando para mitigar esta crisis. ¿Qué estrategias se están adoptando para garantizar el abastecimiento? ¿Cómo se está protegiendo el recurso hídrico en medio de una amenaza tan seria para los bogotanos?
Asimismo, es fundamental que desde el Concejo de Bogotá se establezca un espacio de seguimiento y control político sobre las acciones de la EAAB. No podemos permitir que la negligencia o la falta de planificación agraven esta crisis.
Finalmente, invito a la ciudadanía a reflexionar sobre su consumo de agua y a adoptar hábitos responsables. El agua es un recurso vital, y cada litro que ahorremos hoy puede marcar la diferencia en los próximos meses. Bogotá nos necesita a todos comprometidos y trabajando juntos para superar este desafío.
Partido Liberal Colombiano







