Como lo manifiesta el responsable del lugar, la bodega no cuenta con el servicio público de luz eléctrica. Ante este panorama el Concejal de la Alianza Verde Diego García expreso su preocupación por cuanto “es inaudito que la administración no haya tomado las medidas necesarias ante el riesgo inminente a la salud pública del sector”.
Las llantas en su proceso de combustión generan sustancias toxicas entre las que se destacan: azufre, plomo, zinc, cadmio, compuestos clorados y partículas microscópicas de hollín con cenizas que se propagan rápidamente. La quema de llantas es quizás la combustión más dañina al sistema respiratorio humano, provoca insuficiencia cardiaca, asma y problemas bronco respiratorios, hasta llegar en algunas ocasiones al cáncer pulmonar.
“La situación es grave, altamente delicada, por lo que se EXIGE a las Secretarias de Salud y Ambiente tomar las medidas de prevención y mitigación del inminente daño a la población cercana y la incalculable emanación de gases efecto invernadero que nos perjudica la calidad atmosférica en el planeta, con lo cual se puede constituir una emergencia sanitaria” expreso García.
Las condiciones de la bodega que cumple 24 horas en combustión, demuestran la falta de medidas de control por parte de la autoridad ambiental al almacenamiento de las llantas en la ciudad. Según información del cabildante, la ANDI debe asumir la responsabilidad en el manejo de este tipo de residuos; sin embargo, es evidente que la Secretaria de Ambiente y la UAESP han perdido el control de la situación.
Algunos empresarios han expresado abiertamente su interés de recibir las llantas que sean necesarias y contribuir en la disposición final de las mismas, pero 30 días después de dicho ofrecimiento a la UAESP, ninguno ha recibido respuesta por parte de las autoridades respectivas.






