Durante los últimos cinco años, la capital ha presenciado un preocupante incremento en los casos de ideación suicida, especialmente entre mujeres, lo que ha encendido las alertas de las autoridades sanitarias y ha llevado a fortalecer las acciones institucionales enfocadas en la salud mental de la población.
Este fenómeno afecta con mayor intensidad a las mujeres, quienes registraron aproximadamente 6.000 casos en 2020 y superaron los 19.000 casos en 2024. En el caso de los hombres, aunque las cifras son menores, también se evidencia un aumento considerable: de casi 4.000 casos en 2020 a más de 10.000 en 2025.
Sin embargo, se resalta un dato esperanzador: luego de un aumento progresivo en la tasa de suicidios consumados entre 2020 (con más de 300 casos) y 2023 (con más de 400), en 2024 se logró una reducción significativa, registrando 347 casos. Esta tendencia sugiere que las campañas de prevención y la mayor conciencia pública sobre la salud mental comienzan a tener impacto en el bienestar emocional de la ciudadanía.
El acceso a los servicios de salud mental sigue siendo una prioridad. Según el Estudio de Salud Mental realizado por Naciones Unidas y la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá, al menos el 13,5% de los bogotanos —es decir, más de 980.000 personas— han consultado alguna vez en su vida por motivos relacionados con su salud mental (Informe 2023).
Para el Presidente del Concejo de Bogotá, Samir Abisambra hace un llamado urgente a reforzar la política pública de salud mental desde un enfoque integral y territorial.
“Se debe priorizar en la agenda legislativa distrital la asignación de mayores recursos para programas de prevención del suicidio, fortalecer la red de atención en salud mental comunitaria, garantizar atención psicosocial en colegios y universidades, y avanzar en campañas pedagógicas” manifestó.

Así mismo, reiteró la importancia de impulsar la creación de una mesa interinstitucional permanente de salud mental, con participación de la Secretaría de Salud, Educación, Integración Social, organizaciones sociales y expertos, para generar respuestas oportunas, articuladas y basadas en evidencias frente al creciente desafío del bienestar emocional en la ciudad.
Es relevante destacar que, frente a varios de estos diagnósticos, se ha observado una disminución en el número de personas atendidas. Por ejemplo, en 2023 se atendieron más de 180.000 personas por trastornos de ansiedad, mientras que en 2024 esta cifra descendió a 122.000. En el caso de los trastornos del sueño, la cifra pasó de más de 84.000 personas atendidas en 2023 a 75.419 en 2024.








