Es de recordar, entre otras, la dignidad que como ministro de justicia ocupó hace un par de décadas, época en la que gracias a su destacada tarea, se logró tipificar delitos relacionados con el narcotráfico, sacar adelante la Ley de Administración de Justicia y el Estatuto Anticorrupción.
Celebro la decisión tomada por la Corte Suprema de Justicia. Una persona como el doctor Néstor Humberto, que ha aportado tanto al país, cuenta con todo el mérito para dirigir los destinos del organismo encargado de la acción penal. Dios lo guíe en estos nuevos rumbos por los que lo lleva la vida, esta vez, en el servicio a la justicia desde la Fiscalía General de la Nación.






