En el mes de noviembre, la Corte Constitucional de Colombia decidirá sobre la demanda interpuesta por la Corporación Taurina de Bogotá contra el Instituto Distrital de Recreación y Deporte –IDRD y la Alcaldía Mayor de Bogotá, por la resolución 280 de 2012 mediante la cual se revocó el contrato de mandato para la realización de espectáculos taurinos en la plaza de la Santamaría.
Desde el Cabildo Distrital, los concejales de la Bancada Animalista hacen un llamado a la Honorable Corte para que no permita que regrese la barbarie taurina a la capital colombiana, y enfatice, por el contrario, en la importancia de reconocer y proteger especialmente los derechos de los animales, tal como alcanza a enunciarlo en su Sentencia C-666/10 que ha permitido la defensa, al menos sustancial, de los seres sintientes no humanos.
Mediante la decisión de revocatoria del contrato, hoy objeto de la acción de tutela incoada por la Corporación Taurina, la Alcaldía Mayor de Bogotá buscó cumplir con la Sentencia C-666/10 y con el mandato popular de proteger a los animales, plasmado en el Plan de Desarrollo Bogotá Humana 2012-2016. Esta decisión convirtió a la antigua Plaza de toros la Santamaría, lugar de tortura y muerte de animales, en un centro artístico y cultural que han recuperado todos los bogotanos.
Por lo anterior, apelamos a la solidaridad nacional e internacional en las acciones conducentes a mantener la medida de no autorizar la realización de corridas de toros en Bogotá y en solicitar a la Corte Constitucional de Colombia profundizar la jurisprudencia a favor de los derechos de los animales, en este caso particular de los toros.






