Para el 2013 las Naciones Unidas ha escogido como lema de la celebración del día internacional de las personas mayores “El futuro que queremos: lo que las personas mayores dicen”. Bajo este propósito, se constituye en una prioridad de Bogotá la consolidación de una participación autónoma e incidente de las personas mayores, sobre todo en una sociedad que reportó en 2012 un total de 42 personas víctimas de homicidios y 192 casos de violencia intrafamiliar en Bogotá, que representaron el 10% y 15% del total nacional respectivamente[1].
A pesar de que se cuenta con una política pública de vejez y envejecimiento para los años 2010 - 2025, los espacios e instancias de participación no cuentan con un apoyo decidido para su funcionamiento. En muchas ocasiones, los consejeros no tienen dispuesto un espacio para reunirse, ni tampoco se les facilita el acceso al material de trabajo ni fotocopias que les permita emprender sus funciones de incidencia y control social.
Por estas razones, como Concejal Progresista de Bogotá, he iniciado conjuntamente con el Consejo Distrital de Sabios, un ejercicio de revisión y modificación del Acuerdo 284 de 2007 “Por el cual se dictan normas para crear los Consejos Locales de Sabios y el Consejo Distrital de Sabios”. Se requiere volverlo un consejo consultivo y de control social, con representación territorial en cada localidad y que prevea unas garantías básicas para su funcionamiento.
Además, se requiere incorporar en las agendas de los espacios de participación juvenil, los temas relacionados con el envejecimiento. Su ausencia no ha permitido que se incorpore en la agenda distrital, aspectos que prevean acciones de contingencia frente a la tasa de desempleo juvenil que, en agosto de 2013, alcanzó el 17,7%[2]. Tampoco ha permitido tomar acciones que compensen el hecho de que en junio de 2013, solo el 45% de la población ocupada cotiza a pensión.
Frente a este gran reto, los esfuerzos de la administración distrital aún son pocos: algunas ferias e incentivos para la economía popular y apoyos a iniciativas de emprendimiento. Sin embargo, aún no hay una conciencia como sociedad sobre la necesidad de prepararse para su envejecimiento.
[1] Instituto Nacional de Medicina Legal. (2012) “La experiencia violentada”, Boletín Epidemiológico en Bogotá.
[2] DANE, Gran Encuesta Continua de Hogares, Julio 2013.
Por: Concejal Diego García
Movimiento Progresistas






