En la noche del 8 de septiembre en el Concejo de Bogotá, fue la prueba de fuego para su Bancada Animalista y, tristemente, demostró muy poco. Frente al proyecto de acuerdo presentado por la administración para suprimir la función del IDRD de fomentar la presentación de espectáculos taurinos, el Concejo de Bogotá lo negó. Y obviamente, como es costumbre, el argumento fue “jurídico”.
La verdad es que las interpretaciones jurídicas en el Concejo de Bogotá son tan variadas y célebres que darían para una tesis doctoral de interpretación normativa por parte de los actores políticos. En este caso, se estableció tristemente que la reciente sentencia elaborada por el magistrado Mauricio González, declarado abiertamente taurino, se constituye en una barrera para suprimir la función del IDRD.
Sin entrar al detalle de la disertación jurídica, el fallo no afecta la solicitud. Pero no piensan lo mismo algunos de los Concejales que dicen defender a los animales y hacer parte de la bancada animalista y, al final, no votar positivamente las decisiones que van en contra de la crueldad animal. Claro, en este caso, nuestros queridos animales no piden rendición de cuentas, pero los animalistas si.
Entonces, ¿de qué sirve una Bancada Animalista? No puedo decir que para nada. Hasta la fecha habíamos logrado incluir el proyecto Bogotá Humana con la Fauna en el Plan de Desarrollo Bogotá Humana, en cuyo marco se alcanzó la sustitución de vehículos de tracción animal; también logramos aprobar cinco proyectos de acuerdo entre ellos el de la creación del Centro de Protección y Bienestar Animal; y hemos hecho control político a través de debates y mesas de trabajo. Sin embargo, cuando se trata del tema taurino, la bancada no funciona.
Faltó liderazgo de la Bancada y algunos de sus miembros no asumieron un real compromiso de lo que significa ser animalista. ¿Cómo vamos a contarle a la ciudad que los líderes del tema animalista en el Concejo de Bogotá no votaron a favor de suprimir las acciones pro taurinas con los recursos públicos? Se es o no se es animalista. No se puede ser a medias. Por esa razón renuncio a mi Secretaría Técnica de la Bancada Animalista.






