Más que un nuevo impuesto, la tributación verde se enfoca a la generación de incentivos para que industrias y hogares introduzcan tecnologías limpias y sostenibles con el ambiente, así como a desestimular las prácticas contaminantes. Es preocupante que la ciudad de Bogotá solo recauda anualmente $12.000 millones de pesos por los diferentes instrumentos que existen en la actualidad, cifra que apenas representa el 13,2% del presupuesto de la Secretaría Distrital de Ambiente para el 2013.
Un ejemplo específico de incentivo que el Concejal Diego García propuso en el Foro realizado en el Concejo de Bogotá, consiste en la reducción del estrato para los barrios o la propiedad horizontal que demuestre prácticas sostenibles en cuanto al manejo del agua, los residuos y la energía.
Igualmente sugiere incorporar beneficios para los proyectos de construcción "verde" o ecourbanismo, a través de permisos de construcción de mayor altura, ajuste del ICA y puntajes adicionales en las licitaciones públicas por innovación tecnológica ambiental.
Con el Departamento de Cundinamarca propone generar una agenda de tributación verde sobre los usos que se están desarrollando en la Sabana, particularmente por parte de los floricultores.
Con la Nación, es claro que se debe revisar la tasa establecida por el uso de las aguas subterráneas. Según lo planteó la Secretaría de Ambiente, hoy en día solo se cobran $200 millones al año por la extracción de las aguas subterráneas, la cual es utilizada para diversos usos, entre ellos, para su embotellamiento.
Finalmente, el Concejal liderará una campaña nacional para que el legislador estudie la implementación de una Estampilla para los Árboles, como compensación por la captura del CO2.
Estos son algunas propuestas para trabajar por una Bogotá H2O: Humana, Habitable y Organizada.






