La entidad Distrital conocía las irregularidades que se presentaban en estos depósitos, y a pesar de haber emitido un concepto técnico en diciembre de 2013 a la empresa Greener Group, donde ordenaba el retiro inmediato de las llantas y un plan de manejo. Queda claro que esta directriz no pasó del papel, pero si trascendió a una emergencia distrital que por suerte no cobró vidas.
Desde hacía un año la tragedia ambiental había sido anunciada por la Secretaría y aún así, nunca hubo seguimiento al cumplimiento de las órdenes emitidas y la entidad se limitó a anticipar, pero no a actuar. A pesar, de ser los responsables directos de esta conflagración y sabiendo que a pocas cuadras del lugar donde se presentaron los hechos existía un parqueadero con 700 mil llantas, prefirieron callar.
Razón por la que denuncié ante la opinión pública un parqueadero que había sido tomado en arriendo por la empresa Greener Group y que de forma ilegal acopiaba más llantas e incumplía la normatividad ambiental establecida para la acumulación de este tipo de residuos especiales.
Todos conocemos la verdad del incendio anunciado en la localidad de Fontibón, y si bien es cierto, que la Secretaría debe asumir la responsabilidad, también es la oportunidad para que se reivindique con la ciudad y cada uno de sus habitantes, asegurándose que de manera inmediata este material sea retirado y no continúe exponiendo a los ciudadanos a una situación similar o quizás mayor, que podamos llegar a lamentar. ¡La historia no se puede repetir, deben actuar ya!
*Concejal de Bogotá, D.C.






