El Vicepresidente del Concejo de Bogotá, Juan David Quintero, hizo un reconocimiento pero también un llamado a la Administración Distrital, para reforzar los trabajos en la recuperación del centro y la plaza fundacional de Usaquén: “Esto es más que una obra inconclusa. Es un tesoro que se marchita frente a nuestros ojos. Necesitamos que vuelva a brillar”.
Usaquén, la Localidad No. 1 del Distrito Capital, representa una joya histórica, cultural, empresarial y ambiental. Su centro fundacional alberga siglos de historia, legado indígena y riqueza colonial.
No obstante, hoy, tras múltiples gobiernos, un contrato fallido y demoras injustificadas, esta obra se encuentra con apenas un 31,52 % de ejecución física y a pesos de hoy más de $50 mil millones gastados.
El proyecto del Centro Fundacional inició en 2017 con estudios contratados durante la administración Peñalosa. Luego, en 2021, durante la alcaldía de Claudia López, se contrató la obra con una duración inicial de 21 meses. Sin embargo, en el gobierno de López el contrato se modificó cinco veces y se suspendió por casi un año.
La Administración Galán recibió el proyecto con apenas un 4,75 % de avance, logrando dejar la obra en casi un 32% al terminar 2024. Pero, Usaquén seguía llena de polisombras y un plan imposible de cumplir por el contratista, debido a falta de caja y personal para la ejecución del proyecto.
En marzo de este año el contrato finalizó y el IDU esta trabajando en una nueva licitación para contratar la terminación de la obra. La entidad estima que este proceso se abra y adjudique en el primer trimestre de 2026.
“Según cifras de la Secretaría de Desarrollo Económico, el 86,6 % de los negocios han sufrido importantes afectaciones económicas. De acuerdo con los comerciantes, el 70 % de los negocios cerraron o migraron del sector. Las afectaciones a la movilidad, la seguridad, el espacio público y la vida cotidiana de los residentes se multiplicaron. Reconocemos los grandes esfuerzos de la Administración Galán, pero es necesario trabajar más y de forma articulada para no dejar morir a Usaquén”, sostuvo.
Quintero propuso una hoja de ruta para rescatar a Usaquén. Pidió acelerar el nuevo proceso contractual para terminar la obra, con enfoque en movilidad peatonal y recuperación del espacio público. También pidió recuperar la gobernanza en el espacio público, garantizar más apoyo financiero a los comerciantes, destrabar proyectos estratégicos como el Plan Parcial El Pedregal y sacar adelante la troncal de TM por la 7ª; además de visivilizar el patrimonio ecológico de los senderos de La Aguadora.
El cabildante también planteó la idea de tener un museo a cielo abierto para darle y generar valor a los más de 92 mil hallazgos arqueológicos encontrados.
“Reconocemos los esfuerzos de esta Administración por terminar la obra, luchar contra los mal parqueados, apoyar a los comerciantes afectados y promover el desarrollo cultural del sector, pero falta más. Necesitamos una mayor articulación institucional. Usaquén es más que una obra. Es un tesoro que debe volver a brillar”.








