Bogotá atraviesa una preocupante crisis de seguridad para los ciclistas. Según denunció la concejala Quena Ribadeneira, con base en datos oficiales de la Fiscalía General de la Nación, entre enero y principios de septiembre de este año se han robado 5.000 bicicletas en la capital. Esto equivale a cerca de 21 hurtos diarios, una cifra que de mantenerse el ritmo actual, podría cerrar el año con más de 7.500 casos, lo que representaría un incremento proyectado del 7,3% frente al año anterior.
Las cifras revelan que las localidades más afectadas son:
- Suba: 771 hurtos
- Engativá: 703 hurtos
- Kennedy: 700 hurtos
“Estas no son simples estadísticas. Detrás de cada bicicleta robada hay una persona afectada, un ciudadano que teme salir a trabajar o estudiar en su medio de transporte. Y lo más grave: están matando a nuestros ciclistas por robarles la bicicleta”, advirtió la concejal Ribadeneira.
La denuncia cobra aún más fuerza tras el asesinato de Alejandro Ladino, conocido como ‘Chucho’, ocurrido la semana pasada en Engativá, cuando le robaron su bicicleta.
La cabildante hizo un fuerte llamado a la Administración Distrital para que asuma con urgencia medidas efectivas de prevención, investigación y control. “Bogotá no puede seguir siendo un territorio donde movilizarse en bicicleta se convierta en una sentencia de muerte. Necesitamos resultados reales, no promesas ni cifras maquilladas”, enfatizó.
Asi mismo, Ribadeneira exigió a la Alcaldía Mayor, a la Secretaría de Seguridad y a la Secretaría de movilidad implementar un plan de acción inmediato que incluya:
- Mayor presencia de la Policía Metropolitana, gestores de seguridad y guías de ciclorrutas en los puntos críticos de cicl infraestructura, especialmente en las horas de la madrugada y la noche, cuando ocurren la mayoría de los hurtos.
- Instalación de cámaras de seguridad y sistemas de monitoreo en estos corredores, para identificar a los delincuentes y fortalecer la capacidad de respuesta.
- Aumento de operativos en establecimientos de venta de partes robadas
“La ciudad no puede seguir dándole la espalda a los ciclistas. Necesitamos vigilancia real, cámaras operativas y presencia constante en las ciclorrutas. No queremos más víctimas, no queremos más cruces con flores donde debería haber seguridad”, finiquitó la Cabildante.








