En el Concejo de Bogotá se encendieron las alarmas sobre la política de drogas implementada por la administración del alcalde Carlos Fernando Galán. Según la concejala Quena Ribadeneira, la estrategia actual se ha centrado en perseguir al consumidor, mientras las estructuras del microtráfico continúan expandiéndose y ganando terreno en los barrios de la ciudad .
Durante el debate, se evidenció que entre enero y junio de 2025 se han impuesto más de 20.700 comparendos por porte o consumo de sustancias psicoactivas en espacio público, alcanzando en apenas cinco meses el 87% del total de sanciones impuestas en 2024. Sin embargo, las cifras sobre acciones contra bandas muestran la otra cara: los operativos para el desmonte de estas estructuras cayeron de 24 en 2022 a apenas 8 en lo corrido de 2025, y las capturas de integrantes de estas organizaciones disminuyeron en más del 60% en el mismo periodo
El debate también subrayó que la política distrital desconoce sentencias de la Corte Constitucional y lineamientos del Ministerio de Justicia, que ordenan un enfoque basado en salud pública, reducción de riesgos y proporcionalidad. “No hay prevención efectiva, no hay programas de reducción de daños y el sistema de salud no está preparado para atender a quienes sí requieren tratamiento. La estigmatización solo agrava la situación”, agregó Ribadeneira.
La concejala destacó alternativas que ya se aplican en otros países y ciudades, como la regulación del cannabis en Uruguay o las zonas de tolerancia en Ciudad de México, donde se han logrado reducir los conflictos de convivencia y el poder del mercado ilegal.
“El mensaje es claro: Se está confundiendo al consumidor con el delincuente. La represión ha recaído sobre jóvenes y comunidades vulnerables, mientras los verdaderos beneficiarios del negocio ilegal –las mafias– siguen consolidándose y expandiéndose” concluyó Ribadeneira.
La concejala recordó que, según la Fundación Paz y Reconciliación, actualmente operan en Bogotá al menos 196 organizaciones criminales vinculadas al microtráfico, con fuerte presencia en 16 de las 20 localidades.








